Fui a casa de mi mejor amigo Pablito, pero quien me recibió fue su madrastra. Me explicó que él y su padre habían salido a pescar y no regresarían hasta el día siguiente. Me invitó a pasar, y desde el primer momento su actitud fue demasiado cercana. Vestía provocadora, hablaba con dulzura y me miraba como si la soledad le pesara. Cuando me pidió verga no pude negársela,
Enter ONLY if you are over 18. By using the site I accept the Privacy Policy and Terms of service. No I'll leave.