El instructor del gimnasio tocó ligeramente la puerta de Lia Tovar, quien acababa de perder a su esposo unos meses atrás. Después de una breve espera, ella abrió la puerta y lo saludó cordialmente.
"Hola, coach", dijo con una sonrisa triste pero agradecida por la visita inesperada. El instructor, preocupado por su ausencia en el gimnasio, había decidido visitarla para expresarle sus condolencias y animarla a retomar su vida sexual. Sabía que Lia había estado pasando por un momento difícil desde la muerte de su esposo y quería apoyarla en todo lo que pudiera.
"Hola, Lia", respondió él con un tono suave y comprensivo. "¿Cómo estás?" El instructor se adentró en la casa mientras ella le hacía un gesto para que entrara. La conversación fluyó entre ellos mientras caminaban hacia el salón, donde se sentaron en un sofá confortable.
Lia comenzó a hablar sobre su situación actual y cómo había estado lidiando con la pérdida de su esposo. "He estado bien", dijo con una mezcla de tristeza y resignación en su voz. "Pero no he salido mucho desde que happened. Sabes que mi esposo falleció hace unos meses y ha sido difícil para mí". El instructor asintió comprensivamente, sabiendo muy bien lo difícil que podía ser lidiar con la pérdida de un ser querido.
El instructor expresó sus condolencias a Lia por la pérdida de su esposo y le aseguró que ella podía contar con él para cualquier cosa que necesitara. También le dijo que estaba preocupado por ella y que quería ayudarla a sentirse mejor. Lia agradeció su apoyo y amabilidad, pero aún así se sintió incómoda al hablar sobre su situación emocional.
El instructor notó la incomodidad de Lia y decidió cambiar el tema de conversación a algo más ligero. "¿Cómo te ha ido en el gimnasio últimamente?", preguntó con una sonrisa amistosa. Lia respondió que había estado muy ocupada con el trabajo y la casa como para ir al gimnasio. El instructor entendió perfectamente su situación y decidió ofrecerle una solución alternativa.
"Sabes, he estado pensando en algo que podría ayudarte a sentirte mejor", dijo el instructor mientras se recostaba en el sofá. Lia lo miró con curiosidad y preguntó qué tenía en mente. "He estado investigando sobre la terapia sexual y creo que podría ser beneficioso para ti", continuó él con una sonrisa traviesa.
Lia se quedó boquiabierta ante la sugerencia del instructor, pero luego comenzó a considerar la idea. Después de todo, había pasado mucho tiempo desde que había estado con alguien y tal vez era hora de empezar a disfrutar de la vida otra vez. Sin embargo, aún no estaba completamente convencida de que la terapia sexual fuera la mejor opción para ella.
El instructor explicó que la terapia sexual podría ayudarla a liberar tensiones emocionales acumuladas y a encontrar el placer again. También dijo que la terapia sería algo diferente y divertido que la ayudaría a olvidarse de sus preocupaciones por un rato. Lia comenzó a sentirse más interesada en la idea, pero aún así tenía algunas dudas.
"¿Estás seguro de que esto va a funcionar?", preguntó Lia con una mezcla de curiosidad y preocupación en su voz. El instructor sonrió confiado y respondió: "Si....
Lia Tovar
10/06/2026